Select your language
Italy
United States

Consejos útiles

Ecocompatibilidad y seguridad

El Desarrollo Sostenible es aquél que permite satisfacer las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las propias.
En la producción de una cocina, Scavolini aplica las mejores tecnologías disponibles a fin de reducir el impacto medioambiental de los procesos y los materiales empleados, así como de elevar constantemente los estándares de seguridad.
Usted también puede hacer mucho en su casa para limitar el impacto sobre el medio ambiente y evitar riesgos para los adultos y los niños.

Ahorro de energía

  • En lo posible, coloque el refrigerador en el sitio más fresco de la cocina, lejos de la placa de cocción, el radiador y la ventana; dejando un espacio mínimo de 10 cm detrás, arriba y abajo del electrodoméstico para favorecer una buena ventilación.
  • Regule el termostato del refrigerador según la temperatura ambiente, evitando un enfriamiento excesivo (las temperaturas demasiado bajas son inútiles para la conservación de los alimentos y aumentan un 10-15% el consumo energético).
  • Dentro del refrigerador, colocar los alimentos en base a sus necesidades de conservación, recordando que por lo general la zona más fría es la inferior;
  • No llene demasiado el congelador o el refrigerador: una carga excesiva puede comportar un aumento del consumo, además de no enfriar como corresponde.
  • Elija hornos de nueva generación, que permiten ahorrar hasta un 20% de energía. Por ejemplo, los hornos "open space" se dividen en 2 y permiten ahorrar la mitad del consumo cuando no se requiere todo el volumen del horno.

Alcuni esempi
Si en cada casa italiana se reemplazara por lo menos una bombilla tradicional de 100W por una de ahorro energético de 20W, en un año la cantidad de energía eléctrica ahorrada equivaldría a 1.920 millones de KWh y se emitiría a la atmósfera 960.000 toneladas menos de CO2. El consumo anual de electricidad de tres personas que conviven corresponde a 1,7 toneladas de CO2 emitidas en la atmósfera, para cuya compensación se requiere la plantación de 3 árboles. El consumo de un KWh, que corresponde a una media ora de encendido de un calentador o una pequeña estufa eléctrica, en las mejores centrales requiere la combustión de unos 250 g de aceite combustible y provoca una emisión atmosférica de 750 gramos de CO2. Una familia de 4 personas consume aproximadamente 7 KWh diarios, quemando 2 Kg de petróleo y emitiendo casi 2.800 litros de CO2 (fuente ENEA).

  • No introduzca productos calientes en el congelador o en el refrigerador: un producto demasiado caliente aumenta el consumo de energía y puede alterar la temperatura de los otros alimentos guardados en el mismo compartimento.
  • Tape la olla cuando tenga que hervir agua: ahorrará tiempo y energía.
  • Use la olla a presión para aquellos alimentos que requieran largos tiempos de cocción: se reducirá el tiempo necesario y, por tanto, ahorrará también energía.
  • Verifique que la placa de cocción esté bien regulada: la llama amarilla es índice de consumo excesivo (que también se nota cuando las ollas se ensucian de hollín). Además, la llama que se separa del quemador indica que hay demasiado aire. NOTA: Para efectuar las regulaciones necesarias recurra siempre a un técnico especializado.
  • Encienda el horno sólo cuando sea necesario, sin excederse con el precalentamiento; además, no abra el horno sin necesidad: recuerde que el horno consuma mucha energía, precaliéntelo durante el tiempo estrictamente necesario.
  • Para calentar los alimentos prefiera el horno a microondas, que al no precisar precalentamiento permite un gran ahorro de energía.
  • Use las modernas lámparas de alta eficiencia energética (fluorescentes o LEDs), sobre todo en los ambientes más frecuentados: la inversión inicial es ligeramente superior pero, además de ser ecológicas, a largo plazo son también más económicas.
  • En la cucina evite las lámparas colgantes con muchas bombillas. Una lámpara de 100 W ilumina igual que 6 bombillas de 25 W y consume un 50% menos (fuente: ENEA).
  • Apague las luces cuando no son necesarias: es importante acostumbrarse a no dejar luces encendidas inútilmente.
  • Apague el televisor (u otros aparatos similares) el botón principal en lugar de usar el control remoto, porque los mismos consumen energía también cuando están en stand-by.
  • Si es posible, recargue el teléfono, lector mp3 y I-pod cuando esté en el coche, donde el uso energético es prácticamente gratuito y el ahorro garantizado.
  • Utilice la campana extractora racionalmente, regulando la velocidad en base a la efectiva necesidad de aspiración;
  • Limpie periódicamente los filtros de la campana: mejorarán sus prestaciones y por ende se reducirá su consumo.
  • Utilice el sistema de calefacción o climatización del aire sólo cuando sea necesario, regulando adecuadamente los termóstatos; mantenga bien cerradas las ventanas cuando esté encendido el sistema de calefacción o climatización de la casa, evitando las corrientes de aire; cerciórese también del buen aislamiento de los cerramientos, colocando cristales dobles de baja conducción térmica.
  • En lo posible, evite cubrir los radiadores con cortinas o muebles.
  • Durante los días de invierno, mantenga la casa a una temperatura aproximada de 20°C, que es la normal durante un buen día de primavera. Considere que, por cada grado menos, ahorrará alrededor de un 7% en los costes de calefacción (fuente ENEA).
  • Si no pasa mucho tiempo en casa, instale un termostato con temporizador para encender la calefacción sólo pocas horas antes de su llegada.
  • Recuerde: para la salud es importante comer en un ambiente cálido, pero se puede dormir tranquilamente en uno fresco. Aísle el techo y las paredes de su casa; instale ventanas con cristales dobles
  • No abra el grifo del agua caliente cuando no sea necesario: aunque el agua caliente no llegue al grifo, se correrá el riesgo de accionar inútilmente la caldera.
  • Seleccione correctamente el programa de su lavadora, prefiriendo los de temperaturas moderadas (40° - 60).
  • Regule a 35-40 °C la temperatura del agua caliente para los lavabos.
  • Disponga correctamente la vajilla en el lavavajillas, tomando la precaución de extraer antes los restos de suciedad más consistentes para evitar la obstrucción del filtro y por ende una menor eficacia de lavado.
  • Use el enjuague rápido y frío cuando haya poca vajilla para lavar; este ciclo permite efectuar cargas parciales al final de la jornada evitando el mal olor y las incrustaciones duras en los platos en espera de poder efectuar una carga completa.
  • Adopte el lavado “económico” para la vajilla poco sucia: se trata de un ciclo de lavado a temperatura más baja que, en algunos casos, no incluye la fase de secado y por ende consume menos energía.
  • Limpie bien y a menudo el filtro del lavavajillas, dado que las impurezas y los depósitos impiden el desagüe y reducen la eficacia del lavado.

Consumos de agua

  • No deje los grifos abiertos inútilmente. Una regla simple pero la más eficaz para el ahorro de agua.
  • Controle que los grifos se cierren perfectamente: preste atención a los eventuales goteos y, en caso de pérdidas continuas, repárelos lo antes posible. El cambio de juntas, que cuestan pocos centésimos, evita el derroche de decenas de miles de litros de agua por año.
  • Considere el uso del agua corriente potable en lugar del agua mineral embotellada, de ese modo contribuirá a disminuir la producción de desechos plásticos y la contaminación causada por su transporte.
  • Coloque un atomizador en el grifo y cámbielo periódicamente: el consumo de agua se reducirá de manera significativa.
  • Descalcifique periódicamente el filtro del grifo, de manera que pueda seguir mezclando eficazmente el chorro de agua con un flujo de aire para reducir el consumo con el mismo efecto.
  • Evite el uso del lavavajillas si no está cargado por completo: reducirá el derroche tanto de agua como de energía..
  • Nunca supere las dosis de detergente recomendadas por el fabricante y controle el tipo de detergente en base a la dureza del agua; de esta forma reducirá el consumo hídrico.
  • Deje enfriar el agua residual de la cocción sin sal, por ejemplo de las verduras, y úsela para regar sus plantas.

Gestión de desechos

  • Evite la producción innecesaria de desechos.
  • Evite los productos descartables, prefiriendo posiblemente los que no lo son (ej. platos y cubiertos) o bien los descartables o compostables.
  • Seleccione al máximo los desechos que produzca y sepárelos para poder reciclarlos o recuperarlos.
  • Elija productos embalados en material reciclado o fácilmente reciclable, como los monomaterial.
  • Si es posible, compre productos a granel o recargue los envases de detergente, champú y gel de baño.
  • Recuerde reutilizar la bolsa de las compras, evitando comprar otras nuevas cada vez. Devuelva a las tiendas los envases de vidrio retornables. No los deseche con la basura ni, peor aún, los deje en el medio ambiente.
  • Déjelos en los recipientes específicos para los residuos de vidrio reciclable.
  • Compacte los desechos voluminosos (botellas, tarros, cajas) cada vez que sea posible. Si dispone de un jardín o una terraza, use los desechos orgánicos para producir compostpara sus plantas.
  • Recicle: dé nueva vida a los objetos reutilizándolos al máximo, incluso de manera “creativa”.
  • Prefiera las pilas recargables, que cuestan más pero presentan una gran ventaja: pueden reutilizarse muchas veces y reducen la cantidad de pilas desechadas en el medio ambiente.

Limpieza de la cocina

  • No use más detergente de lo necesario; para limpiar las superficies no muy sucias es suficiente un paño de microfibra humedecido con agua.
  • Elija los detergentes más ecológicos (como los que tienen la etiqueta Ecolabel, que certifica que el producto, en todo su ciclo de vida, produce un menor impacto medioambiental) y con embalajes menos perjudiciales para el medio ambiente.
  • Es preferible el uso del lavavajillas cargado completamente que el lavado a mano: los aparatos modernos requieren mucha menos agua y detergente que los necesarios para lavar a mano.

Eliminación de la cocina

  • Cuando llegue el momento de sustituir su cocina, para reducir al máximo el impacto medioambiental considere antetodo la posibilidad de una reutilización total o parcial, por ejemplo en otra casa, en el garaje, en institutos de caridad u ofreciéndola en mercadillos.
  • Si en cambio hay que eliminarla, recurra entonces a los centros autorizados de su ciudad y, si es posible, trate de separar los componentes que puedan reciclarse (madera, cristal, aluminio, acero, etc.) a fin de facilitar la recogida selectiva y permitir así la fabricación de un nuevo producto que no emplee recursos primarios.
  • Preste atención sobre todo a los aparatos eléctricos y electrónicos (denominados RAEE) como los electrodomésticos, que pueden contener materiales nocivos para el medio ambiente si se desechan incorrectamente por lo que deberá enviarlos a los centros de recogida de su ciudad.
  • Observe siempre la eventual legislación específica de su propio país.

Si tiene alguna duda, recurra a los centros que se ocupan de la eliminación y/o reciclaje de desechos en su ciudad.