Productos y Compatibilidad

Impacto medioambiental y ciclo de vida del producto

De acuerdo con las demandas del mercado y el desarrollo tecnológico, la empresa Scavolini se propone introducir en el mercado productos y materiales lo más compatibles posible con el medio ambiente.
En ese sentido el diseño cumple un rol fundamental, dado que es el primer instrumento que nos permite tener bajo control y limitar el empacto medioambiental relacionado al producto.

Es por esto que la empresa invierte constantemente en ese campo y en sus proveedores, a fin de ampliar siempre sus conocimientos en materia de sostenibilidad ambiental.
Dichos conocimientos han dado vida al procedimiento empresarial de Ecodesign, que brinda a los diseñadores las directrices para desarrollar un producto cada vez más “ecosostenible”. Asimismo, la empresa ha participado a un importante proyecto europeo del Programa “Life Ambiente” (denominado LAIPP). El principal objetivo de este proyecto ha sido el estudio de Políticas Integradas de Producto (IPP) en el sector de las cocinas, concentrándose especialmente en el estudio de la LCA (evaluación del ciclo de vida) del producto.
El proyecto forma parte de la estrategia emprendida por los gobiernos europeos para promover el desarrollo de productos ecocompatibles mediante un proceso de innovación constante que evalúe el impacto medioambiental del producto en las diferentes fases de su ciclo de vida. Uno de los objetivos más innovadores del proyecto consiste en la experimentación e implementación de un Sistema de Gestión Medioambiental orientado al producto que se denomina POEMS (Product-Oriented Environmental Management Systems), concebido para favorecer la integración de las políticas de desarrollo del producto con la gestión medioambiental del mismo, es decir una ISO 14000 orientada no tanto a la empresa como a cada producto específico. El estudio constante de Scavolini por lo que concierne a la Evaluación del Ciclo de vida del Producto (LCA) constituye la base de todo perfeccionamiento destinado a la realización de productos ecocompatibles. A tal efecto, por ejemplo, es miembro de la Red Italiana LCA , promovida y coordinada por ENEA, con el objetivo de favorecer el intercambio de información, metodologías y buenas prácticas acerca del avance y las perspectivas de los estudios de LCA.

Duración y fin de vida del producto

Los productos Scavolini están concebidos para una larga duración. Esta cualidad no es una ventaja sólo para quien los compra, sino también, por supuesto, para el impacto en el medio ambiente.
Este factor es de por sí uno de los más importantes, dado que un producto duradero comporta ciertamente un menor impacto medioambiental. Además, para permitir la plena funcionalidad de los productos a lo largo del tiempo, Scavolini pone a disposición durante períodos suficientemente prolongados piezas de repuesto en los acabados originales o de todas formas posibles de combinar con los mismos.
Al término del uso de los productos, Scavolini recomienda en su Manual de uso y mantenimiento la posibilidad de reutilizarlos, por ejemplo, en casas secundarias, garages, institutos de caridad o proponiéndolos en mercadillos de segunda mano. En cambio, si tuvieran que eliminarse, se recomienda seleccionar posiblemente los componentes que puedan reciclarse (madera, cristal, aluminio, aparatos eléctricos y electrónicos, etc.) a fin de facilitar la recogida selectiva.
Casi todos los materiales empleados por Scavolini son reciclables para la producción de nuevos materiales o de energía.
Con unas simples operaciones de selección, es posible reciclar el 75-95% de los materiales empleados, según su composición y el modelo de producto. Los beneficios ecológicos que derivan del proceso de reciclado de productos y materiales no han de considerarse exclusivamente en términos de reducción y valorización de la cantidad de desechos, sino también en cuanto al impacto medioambiental que el mismo comporta, como por ejemplo en materia de ahorro energético y de menor producción de CO2. En efecto, para producir 1 Kg de aluminio reciclado se requiere aproximadamente 1 kWHde energía, comparado con los 13-14 kWh necesarios para la producción de aluminio “virgen”; el reciclado comporta entonces un ahorro del 95% de energía.

Embalajes

Scavolini ha elegido varias maneras de reducir al máximo el impacto de los embalajes en el medio ambiente, como por ejemplo:
- Uso exclusivo de cartón reciclado (producido en otro ciclo de tratamiento sucesivo del papel o cartón) y reciclable (utilizable para producir otra vez cartón).
- Reducción del material empleado sin comprometer la seguridad absoluta del producto. Por ejemplo, para llenar eventuales espacios vacíos, utilizamos bolsas de aire ecológicas en lugar de poliestireno.

Barnices

La empresa ya ha comenzado a uttilizar productos y tecnologías que reducen el impacto medioambiental relacionado al barnizado de los productos. En colaboración con otros proveedores, Scavolini estudia constantemente las mejores soluciones tecnológicas a fin de eliminar cualquier sustancia peligrosa. En particular, se han reducido al máximo los así llamados COV (Volatile Organic Compounds), monitorizados constantemente mediante pruebas de laboratorio conformes con los estrictos estándares de la normativa internacional LEED (GBC). La ejecución de estas pruebas permite controlar constantemente los límites y evaluar los márgenes de reducción a fin de adoptar aquellos procesos que garantizan las mejores prestaciones. La gama Scavolini cuenta con varios modelos que, sirviéndose de nuevas técnicas de producción, presentan poquísima cantidad de barniz.

Paneles ecológicos

Para las estructuras de todas sus cocinas y de muchos otros elementos, Scavolini utiliza paneles ecológicos Idroleb.
Estos paneles emplean exclusivamente madera reciclada, reduciendo así la tala de árboles. Este material, además de su óptimo rendimiento en términos de duración y estabilidad, contribuye enormemente a la protección del medio ambiente. La madera abandonada en un vertedero o quemada emite a la atmósfera gases que provocan el efecto invernadero, mientras que la madera reciclada los mantiene en el interior, limitando así el impacto sobre la atmósfera. A modo de ejemplo, una tonelada de madera reciclada evita la emisión a la atmósfera de gas de efecto invernadero de 1,03 toneladas de CO2 equivalentes (tonelada de CO2 equivalente = unidad de medida que permite pesar juntas las emisiones de diversos gases de efecto invernadero que tienen diferentes efectos sobre el clima). Piénsese que Scavolini utiliza todos los años más de 10.000 toneladas de paneles de madera reciclada.

Cosmob Qualitas Praemium: Indoor Hi-Quality

Scavolini, siempre atenta a la salud del consumidor, ha reforzado este empeño con la obtención para sus cocinas de la certificación "COSMOB Qualitas Praemium: Indoor Hi-Quality”, que permite tener bajo control las emisiones a través de controles periódicos y continuados sobre el producto y sobre el proceso productivo. Esta certificación se define con la COSMOB, la etiqueta que certifica la calidad y los beneficios del producto en términos de bajas emisiones VOC.

Formaldehído

Para la estructura de sus productos y muchos otros elementos, Scavolini utiliza paneles con las emisiones más bajas de formaldehído, sustancia empleada para la producción de muchos adhesivos y resinas, utilizados a su vez en la fabricación de paneles de madera. Los paneles elaborados de esta manera pueden dispersar en el ambiente moléculas de formaldehído en forma gaseosa que, en grandes concentraciones, pueden ser perjudiciales para el ser humano.

Madera

Además de lo mencionado anteriormente para los tableros a base de madera, Scavolini pone suma atención en el uso de las maderas macizas a fin de evitar el uso de especies a riesgo de extinción y adoptar materias primas procedentes de bosques controlados. En particular, Scavolini respeta las disposiciones de la “Convención de Washington” y del Reglamento CE 338/1997, que regula el comercio con el fin de garantizar la protección y conservación de especies a riesgo en la flora y la fauna silvestre.

Electrodomésticos

En virtud de las normativas europeas específicas, los electrodomésticos de las cocinas Scavolini no contienen sustancias peligrosas como plomo, mercurio, cromo hexavalente, cadmio, PBB (bifenilos polibromadosi) y PBDE (difeniléteres polibromados), sumamente nocivos para el hombre y el medio ambiente. En su gama de electrodomésticos, Scavolini promueve los de alta eficiencia energética, o sea los de clase A+, A++ y A+++, que reducen en general los consumos en un 20-30% respecto de los modelos de clases inferiores.
Las clases energéticas, también conocidas como clases de eficiencia, constituyen la referencia para el consumo eléctrico de los electrodomésticos y están indicadas en la “etiqueta energética”.
La nueva tabla de consumos energéticos, vigente desde enero de 2012, presenta una escala que va desde la clase “D” (la de los mayores consumos) hasta la clase “A+++” (electrodomésticos con consumos de funcionamiento extremadamente reducidos). Las nuevas etiquetas también contienen otros símbolos de fácil comprensión que ofrecen más información acerca de las prestaciones de los productos.
Otro factor importante al seleccionar un electrodoméstico es su nivel de ruido, sobre todo para lavavajillas, lavadoras, campanas extractoras y refrigeradores. Esta característica también está indicada en la nueva etiqueta energética. La gama de electrodomésticos de Scavolini presenta productos con niveles de ruido sumamente bajos.
Siguiendo con el tema de la tutela del medio ambiente y la conformidad con la normativa vigente, la empresa, en el rol ejercido en la cadena de distribución, contribuye al respeto de la Directiva europea 2002/96/CE que reglamenta la gestión de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) como, por ejemplo, los refrigeradores, hornos, lámparas, etc., a través de una serie de actividades destinadas a regular la recogida, el tratamiento y la recuperación de este tipo de residuos. Por ejemplo, de un refrigerador de aproximadamente 50 Kg se obtienen los siguientes materiales de valor: 30 Kg de acero, 3 Kg de cobre y aluminio, 1 Kg de CFC, 13,5 Kg de plástico, 1 Kg de vidrio y 1,5 Kg de otros desechos destinados a la eliminación.

Accesorios

Dentro de su vasta gama de productos, Scavolini promueve una serie de accesorios indispensables para quienes desean disfrutar cada rincón de la casa respetando al máximo el medio ambiente.
Por ejemplo, cabe señalar:

  • luces con la nueva tecnología de LED, que a paridad de iluminación ofrecen un significativo ahorro energético respecto de las luces tradicionales;
  • sistemas de filtración del agua con grifos integrados que permiten el uso potable y más agradable del agua de red en lugar del agua embotellada. Todo esto evita el derroche de recursos por la disminución del transporte y menores desechos de botellas, además de contar con la comodidad de tener el agua en casa sin necesidad de transportarla;
  • grifos con atomizador que permiten reducir el consumo de agua;
  • grifos de acero que no emiten sustancias nocivas y grifos con bajo contenido de plomo.
  • cubos de basura de varios tipos, tamaños y cantidad de compartimentos para la recogida selectiva de los residuos;

Normativa medioambiental

Desde siempre, Scavolini respeta estrictamente las normativas medioambientales pertinentes a sus actividades empresariales y a la fabricación de sus productos.
En particular, cabe señalar:

  • Conformidad de los materiales leñosos empleados con las disposiciones del Decreto Ministerial 10/10/2008 en materia de emisión de formaldehído (véase también la sección relativa a los “Tableros E1 y F****”);
  • Conformidad con las prescripciones del Reglamento n.º 1907 del 18.12.2006 conocido como “Reglamento REACH” (acrónimo de ʺRegistration, Evaluation, Authorisation of Chemicalsʺ), que introduce un sistema integrado para el registro, la evaluación, autorización y restricción de las sustancias químicas. A tal efecto, entre otras actividades se controla la eventual presencia de sustancias peligrosas SVHC (Substances ov Very High Concern) y se gestiona la comunicación correspondiente al cliente en caso de presencia de cantidades superiores al 0,1% (peso/peso), según el Art. 33.