“Ductilidad, elegancia y estilo son los objetivos que me propuse alcanzar con este proyecto. Ductilidad: para proponer, a quien ama vivir en el estilo clásico, una atmósfera contemporánea con formas y colores delicados, manteniendo cierta impronta tradicional en la puerta con bastidor vestida con la delicada armonía de la veta de la madera de cerezo. Para sugerir, a quien decide vivir en una verdadera y auténtica actualidad, el carácter decidido y a la vez elegante del roble, que con el lacado define y destaca las características naturales de este noble material. Elegancia: con la intención de ofrecer una nueva propuesta sensorial, combiné materiales tradicionales, como la madera y la piedra, con otros más modernos y tecnológicos, como el acero inoxidable y el cristal, para dar al producto detalles de luminosidad, sensación de ligereza estética y elegante valor funcional. Estilo: el “espacio cocina” ha vuelto a ser el centro de la vida social de la familia. El momento de la preparación acompaña al del consumo de los alimentos, que sigue viviéndose como un rito aun cuando se expresa de manera sencilla e informal. Este es el estilo de vida en el que me he inspirado para presentar combinaciones de módulos de gran actualidad, tratando de reunir nuevas concepciones de práctica funcionalidad con cálidas ambientaciones de elegante clasicismo contemporáneo”.