Madera
Modelos disponibles
Amélie, Atelier, Baltimora, Belvedere, Carol, City, Cora, Darling, Dream, Flux, Focus, Glam, Grand Relais, Home, Life, Long Island, Madeleine, Margot, Mood, Play, Rainbow, Reflex, Scenery.
Para las puertas de nuestras cocinas usamos maderas bien estacionadas, de la mejor calidad y las trabajamos con el máximo cuidado artesanal. Las puertas de madera son tratadas por nosotros con los mejores barnices pero no se pueden evitar por completo los eventuales daños provocados por repetidas infiltraciones, goteos y vapor. Cabe recordar, en efecto, que la madera es un material higroscópico, es decir que intercambia su humedad con el exterior: en ambientes muy húmedos tiende a dilatarse y en ambientes muy secos a encojerse. Por lo tanto, seque las puertas en caso de que el agua caiga accidentalmente o el vapor se condense sobre sus superficies y no olvide encender la campana extractora cada vez que cocine. En ambientes con climas particularmente húmedos o secos, puede ser importante instalar sistemas de regulación de la humedad. Estos recaudos le ayudarán a mantener inalteradas la calidad y la belleza natural de la madera de su cocina. De todas formas, no es preocupante el fenómeno de ligera dilatación o contracción de la madera con el cambio de las estaciones: no se trata de defectos, sino de movimientos naturales de un material “vivo”.
Limpieza.
Para la conservación normal de las puertas de madera, use un paño suave, o bien simplemente el paño de microfibra vendido por nuestros Revendedores humedecido con agua. Para una limpieza más profunda, use un paño con un poco de detergente no abrasivo, siguiendo la dirección del veteado. Luego enjuague con un paño bien estrujado y seque muy bien todas las superficies.
Rayaduras del barniz.
En caso de rayaduras o arañazos, solicite el “frasco para retoques” directamente al Revendedor y aplique sobre la puerta una cantidad adecuada de barniz.
Se aconseja evitar:
- El uso de alcohol o productos quitamanchas.
- La exposición de la cocina a los rayos directos del sol, para retardar el proceso de variación del color que la madera puede sufrir a lo largo del tiempo.
- El uso de acetona, diluyente, tricloroetileno y amoníaco.
- El uso de lejía y de detergentes que la contengan.
- La exposición de la cocina a los rayos directos del sol, para retardar el proceso de variación del color que la madera puede sufrir a lo largo del tiempo.
- El uso de acetona, diluyente, tricloroetileno y amoníaco.
- El uso de lejía y de detergentes que la contengan.